Maite Simeón

ACTITUD POSITIVA 8 Al contrario de lo que muchos piensan la fiesta de Halloween tiene mucho más de Europeo que de Americano, este festejo pagano fue importado al otro continente por los irlandeses a finales del siglo XVIII, en ese entonces no se llamaba Halloween sino la noche de Samahain o Samaín que significa “el final del verano” (en esa época coincidía con esa fecha)
Para los celtas o druidas, adoradores de los árboles, especialmente del roble, Samhain_Night-univergiael 31 de octubre, con la caída de las hojas, era la fecha que simbolizaba el fin del verano y comienzo del invierno, de la muerte o iniciación de un nuevo ciclo de vida, coincidente también con el fin del año céltico.
Era el momento para almacenar las provisiones para el invierno, también era la noche en dónde se encontraba el mundo de los vivos y de los muertos, si bien creían en la reencarnación, esa noche del año las leyes del espacio y tiempo se detenían y los espíritus podían volver a su antiguo hogar para ser alimentados. Los mitos afirman que era el momento en el cual se habían producido grandes acontecimientos cósmicos y cuando tenía lugar la muerte, tanto ritual como simbólica, del rey y su reemplazamiento. Las ceremonias festivas actualizaban, celebraban y comentaban el origen mítico y la continuidad del mundo.
Para los celtas el templo y el bosque era equivalente. La noche del 31/09, el día del samahaim, los celtas encendían el primer fuego, origen de todos los fuegos. Con él se encendían, a su vez, todos los fuegos de la isla. Las castañas y bellotas del roble se asaban sobre una gran hoguera visible desde varios puntos del bosque, desempeñando a este respecto, la misma función que la hoguera de San Juan. En Galicia, el fuego permanente del hogar se encendía con un tizón traído de la hoguera de la Vigía Pascual o del fuego encendido la noche de Navidad. Según cuenta el viajero inglés Swinbume del siglo XVIII, la gente de Galicia comía castañas la víspera de los Fieles Difuntos con la fe de que cada una libraba un alma del purgatorio
ACTITUD POSITIVA 4; Las Amantes Muchas mujeres son criticadas injustamente cuando se convierte en amante de un hombre casado, pero aquí surge la eterna pregunta, que lleva un hombre o mujer a ser infiel.
Culpar al amante de seducir al hombre o mujer comprometidos es análogo a culpar a la víctima de una violación de provocar a su violador. Es el emparejado el que tiene teóricamente el deber de no engañar a su pareja: el amante no está engañando a nadie, porque nunca ha prometido nada. Más aún, si la figura del amante -o individuo cualquiera con el que se ha tenido una aventura puntual- ha de suscitar algún sentimiento, éste habría de ser el agradecimiento: es gracias a ella/él que puedes descubrir que tu pareja no te ama ni respeta (según la lógica monógama), es gracias a los “competidores” que tratan de seducir a tu pareja como puedes cerciorarte de que ésta está o no verdaderamente enamorada de ti, en función de si los acepta o los rechaza. Cuanta más gente ande detrás de tu pareja, más pruebas de su compromiso obtendrás Culpar al amante de seducir al hombre o mujer comprometidos es análogo a culpar a la víctima de una violación de provocar a su violador. Es el emparejado el que tiene teóricamente el deber de no engañar a su pareja: el amante no está engañando a nadie, porque nunca ha prometido nada. Más aún, si la figura del amante -o individuo cualquiera con el que se ha tenido una aventura puntual- ha de suscitar algún sentimiento, éste habría de ser el agradecimiento: es gracias a ella/él que puedes descubrir que tu pareja no te ama ni respeta (según la lógica monógama), es gracias a los “competidores” que tratan de seducir a tu pareja como puedes cerciorarte de que ésta está o no verdaderamente enamorada de ti, en función de si los acepta o los rechaza. Cuanta más gente ande detrás de tu pareja, más pruebas de su compromiso obtendrás